En el tee de un par 4 estrecho, el golfista mira el driver y recuerda su mejor salida del mes. No recuerda las cinco bolas perdidas. Esa memoria selectiva es cara: el campo cobra por la dispersión real, no por … Continúa leyendo
En el tee de un par 4 estrecho, el golfista mira el driver y recuerda su mejor salida del mes. No recuerda las cinco bolas perdidas. Esa memoria selectiva es cara: el campo cobra por la dispersión real, no por … Continúa leyendo